viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Por qué tanto interés en que vayamos a votar?


No sólo los políticos, también mucha gente desencantada con la política, nos pide que votemos: que votemos a los que seguramente ganarán, a los que podrían ganar si les votáramos, en blanco, en nulo, pero que votemos. No hago la pregunta porque defienda no votar, o votar en blanco, sino para que pensemos respuestas. Quiero llamar la atención sobre que el voto, entre otras cosas, tiene la función de legitimar al Estado. Decía el deán de la Catedrál de St. Paul, W. R. Inge, famoso por su ingenio que "a man may build himself a throne of bayonets, but he cannot sit on it" (con bayonetas podríamos construirnos un trono, pero no podríamos sentarnos en él). John Locke, en el capítulo VIII de su Second Treatise of Government (1690), puso las bases de la teoría de que, cuando votamos, expresamos nuestro consentimiento al gobierno que salga elegido, y así nos obligamos a no rebelarnos contra las leyes que establezca. Pero, ¿realmente votar da para tanto como decía Locke? Unas frases suyas al respecto son:

And thus every man, by consenting with others to make one body politic under one government, puts himself under an obligation to every one of that society to submit to the determination of the majority, and to be concluded by it (J. Locke, Second Treatise of Government, Nueva York, Yale University Press, 2003, p. 142)

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que hay algo que se ha de tener claro antes de votar en blanco: el voto en blanco no muestra realmente que alguien esté en contra del sistema, sino que los votos en blanco suman en el porcentaje del partido que más votos saque. Es decir, puede hacer que un partido pequeño con el que tú estés de acuerdo se quede sin votos en favor del partido que más votos tenga.
Lo segundo que desde mi punto de vista hay que tener claro es que la abstención si se quiere quitar cualquiera de los dos gobernantes más importantes, debe llegar a un 60%, lo cual es muy complicado, para que sirva para algo. Si no se llega al 60%, la abstención es en vano.
Tras las manifestaciones del 15-M ya sabemos que hay muchísima gente que piensa que tanto los dos partido más fuertes ahora mismo en España, PSOE y PP, “no nos representan”. Pero pienso que el voto en blanco o la abstención en realidad no solucionan nada. Hay que votar, aunque sea a partidos minoritarios, si estás en desacuerdo con los mayoritarios, porque así les restas fuerza a los mayoritarios y además, se colabora en contra del bipartidismo que existe hoy en día en nuestro país.

Dicho esto y respecto a la pregunta que se plantea en esta entrada, los partidos quieren que votemos porque para algo tenemos este sistema de democracia con el cual se supone que debemos colaborar como "pueblo" que somos. Es decir, si nos ha costado en este país llegar hasta la democracia tras la despreciable e intolerable dictadura, tenemos que hacer algo por mantener la democracia. Nos pueden gustar más o menos o nada los partidos que existen para representar a los ciudadanos, pero la democracia precisamente es definida según la RAE como :
“1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.
2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.”


Entonces si nos abstenemos de votar, o pasamos del sistema no estamos ayudando en nada a la democracia como tal porque como pueblo o estamos participando. El gobierno debe saber qué pensamos.

En conclusión, como dije al principio, hay que votar aunque sea a partidos alternativos. Por supuesto, votar no va a dar para tanto como decía Locke pero al menos así mostramos, no nuestro acuerdo con determinado partido político, sino con la democracia en sí misma como sistema político.

Aquí dejo un enlace al capítulo dos de un documento que me ha parecido interesante titulado “El Pensamiento Político de John Locke y el surgimiento del Liberalismo” escrito por Tomás Várnagy, por si alguien quiere echarle un vistazo:

http://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:gpWeWCXabHkJ:bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/moderna/cap2.pdf+pensamiento+politico+de+locke&hl=es&gl=es&pid=bl&srcid=ADGEESjq00_1e-ov7p77C5s8Ev_a0dV5itM7d2tx3j0dUBFN36oOi7crS4swNVAuhfb27hk_79GcT2qPGSMamDA2Kp9QKQINqs5FcQT7XF9xGEPBaDo92F4PFLGRHHt3MPxHFRDlTh4D&sig=AHIEtbTfmmVPwZnWoiCAB9gmTSRmpXra8w



María Muñoz Rodríguez
Hº del pensamiento anglosajón

Anónimo dijo...

A pesar del escaso interés mostrado por algunas partes selectas de la población, como es el caso de los jóvenes (en la mayoría) quienes no estamos muy puestos en el tema política, siempre hay una mayoría (teniendo en cuanta datos concretos sobre las últimas votaciones) que intenta que su punto vista o su opinión se quede plasmada y más aún en estos tiempos que corren.
Desde mi parecer pienso que si, que por supuesto que los políticos se benefician de nuestros votos, ya no por un beneficio general, sino mas bien por su propio interés personal.
Creo que aunque ninguno de los partidos, o ninguno de sus ideales encajen con los tuyos, siempre debes de votar, porque así cumplirás con tu derecho de ciudadano. Piensa que tú decisión también importa y que aunque ninguno de los dos partidos políticos que más destacan en nuestro país (bi-partidismo) te interesen, existen otros minoritarios. Infórmate de las diferentes variedades y defiende tu propio derecho de libertad. Aunque sea una opción el no votar igual de respetable, no dejes que otros decidan por ti, porque así el futuro será de todos, y también una parte de ti.

Historia del Pensamiento Anglosajón
- Sara Perea Medina -

Anónimo dijo...

La verdad que es un tema bastante complejo, por un lado si todo el mundo decidiera no votar podía dar el argumento pefecto tanto a dictadores como a tecnócratas de tomar el poder; por otro lado si votamos en masa a un partido legitimamos sus políticas, para mí la democrácia esta en tela de juicio, ahora más que nunca habría que desarrollarla,pero viendo como esta la cosa donde los que mandan son los mercados, la única solución que veo aunque cueste sangre y sudor es una revolución y esta podría ser de tipo cultural pero la gente no esta preparada para esto, así que tendría que ser por la violencia es duro pero no veo otra solución.

Miguel Ángel Barrón López
Historia del pensamiento filosófico

Anónimo dijo...

Debo empezar, al igual que mi compañero Miguel Ángel, reconociendo que este es un tema complejo y difícil de abordar. En mi opinión, votar es,en acto, un hecho democrático -que dicen- mediante el cual, el pueblo interviene en el gobierno. Sólo con esta definición ya se me plantea alguna pregunta como ¿Hacer una mínima aportación una vez cada cuatro años convierte esto en un tándem real pueblo-gobierno? y sí es así, ¿Sería equiparable a que si me fumo un cigarro cada cuatro años, soy fumadora? La respuesta todos la conocemos y por suerte, desde hace un año hacia acá hemos pasado de ser una sociedad simple y poco comprometida, que tragaba con paro, recortes, vivienda y espectáculos políticos a liberarnos de esa mordaza.


Estoy completamente en desacuerdo con que se vote aunque sea en blanco, o a partidos minoritarios, la cuestión es simple y es que, razonablemente uno vota al partido que más se ajusta a su ideología, y si este no existe, como es mi caso, lo lógico es no votar.

Es cierto que el movimiento político de este país es tipicamente pendular, PP- PSOE y viceversa y este es provocado en cierto modo a lo que ahora ha pasado a llamarse "Voto de Castigo" es decir, votar a uno para castigar a otro, así fue como PSOE llegó al gobierno estas dos últimas legislaturas (Cómo castigo al gobierno de Aznar) y como previsiblemente ahora saldrá electo PP (Cómo castigo a Zapatero).

En conclusión y bajo mi punto de vista la abstención es lo mejor cuando no se sabe a quién votar, primeramente porque es un acto coherente para con nosotros mismos y por último, porque considero que de esta manera cercaríamos un poco el abusivo círculo de morralla política que nos quiere gobernar.

María Nieto Lozano
Hª del Pensamiento Fco y Cco

GuS dijo...

Votar es algo importante. Yo soy de los que piensan que los políticos deberían incluir a los votantes en todas y cada una de sus decisiones porque al fin y al cabo ellos representan a la mayoría. Creo que así queda claro que a mi no me gusta que me vengan a buscar una vez cada cuatro años y que deberíamos participar más activamente en política, especialmente nosotros los jóvenes a los que tanto se nos tilda de despreocupados y "vividores".

La política puede resultar algo tedioso y enrevesado en ocasiones, pero si se hace bien puede convertirse en algo que beneficie a todos. Con el desarrollo de los acontecimientos que hemos presenciado en los últimos años creo que está más que claro que necesitamos un cambio. Pero un cambio en el sistema en general.
Debería reducirse el tiempo de las legislaturas. Además también debería incluirse un periodo de evaluación del gobierno en el poder a mitad de legislatura. Examinar (como hacen con nosotros los profesores) el trabajo y el desarrollo del país en comparación a como estaba antes de que tal señor fuese presidente y a como está cuando dicho presidente está en el poder, ver si se cumplen las expectativas y objetivos etc. Si el cambio ha sido positivo y se ha producido un avance para todos que continúe sino, elecciones. También deberíamos limitar el número de veces que un político puede ser presidente para así evitar el estancamiento y permitir que nuevas ideas y personas puedan gobernar. Pienso que con esto se evitaría mucho lo que todos conocemos como “enchufísmo”.
Ser político tampoco debería dar derecho a una pensión vitalicia, pues así se reducen costes al Estado si has terminado de gobernar trabaja en otra cosa, si a mi me despiden de mi trabajo o me busco la vida o me quedo en la calle.
Tampoco les debería dar potestad para hacer y deshacer a su antojo quedando exentos de toda responsabilidad ante la ley así pensarían más y mejor sus decisiones y el pueblo quedaría mejor protegido. Y sí, digo protegido porque el poder corrompe y la persona embriagada de poder es peligrosa.

En cuanto a lo que dice Locke, el someterse a la mayoría está bien para evitar conflictos entre nosotros y no veo que exista otra manera de poner de acuerdo a 46.000.000 de personas que viven en el mismo lugar. Como todo, tiene sus pros y sus contras y es verdad que lo que le conviene a la mayoría puede no ser lo que a otros les convenga pero seguramente habrá ocasiones en que sea al contrario y sino siempre podemos hacer las maletas y buscar un lugar en el que de verdad estemos cómodos.

Terminaré como empecé, con los votos. Hay que votar, es necesario y pienso que debería hacerse más a menudo y no solo para elegir gobernantes. Sinceramente el voto nulo me parece una estupidez así no estás expresando nada y si vas a hacer algo hazlo bien. El voto en blanco beneficia a quien más votos tiene y puede ser que no estés de acuerdo con quien va ganando así que tampoco me parece correcto. Hay quien dice que ningún partido le representa pero yo digo que tratar de representar a 46.000.000 de personas no debe ser fácil (seguramente algún partido en algo beneficiará a alguien) y estoy seguro de que nadie ha ido a votar nunca a unas elecciones con las ideas y programas políticos claros, (independientemente de que sea culpa de quien los redacta o porque no los leemos) todos vamos condicionados por familiares, amigos, la historia de España (los bandos de la guerra civil, que aunque de eso hace ya mucho todavía es un tema que escuece) y rumores. Para votar antes que nada debemos ser capaces de pensar y analizar la situación del país por nosotros mismos, no dejarnos influenciar por lo que digan los demás y no tener miedo a expresar nuestras soluciones e ideas con un voto o abiertamente.

Antonio J. Gracia Rodríguez
Historia del Pensamiento Anglsajón

Anónimo dijo...

Tengo que admitir que este es el primer año que voy a votar (y ya tengo casi 21 años). Hasta entonces he pensado que eso de votar en realidad era una mera tramitación inservible, pues de todas formas, el partido que iba a salir elegido no era el que podría acercarse más a mis ideales políticos. De hecho, creo que no existe tal partido, y por esa razón, yo misma me preguntaba ¿por qué tanto interés en que vayamos a votar?

Quizás sea porque este año la política y la economía se han descontrolado tanto que he decidido votar por primera vez; o puede que sea porque quiera intentar cambiar las cosas (o al menos poner mi granito de arena).
eso sí, si no se tiene seguridad sobre qué partido votar, yo creo que es mejor abstenerse de hacerlo, pues (al igual que Locke), creo que votar es algo serio, algo que va a repercutir en el modo de vida que vamos a tener (al menos en los próximos 4 años), y por lo tanto, es algo que no debemos tomar a la ligera. Mi consejo es: leer atentamente las propuestas hechas por cada partido, y confiar en alguno de ellos, en lugar de cerrar la mente y apoyar al mismo partido haga lo que haga.

Macarena Palma Gutiérrez
Historia del Pensamiento Anglo-Sajón

P.M dijo...

He esperado al día de hoy para hacer mi comentario...
Soy de un pequeño pueblo perdido en el corazón de Sierra Morena. En las pasadas elecciones municipales escuché todo tipo de comentarios, desde el "vota en blanco" a "es tu deber votar por los que lucharon por la Democracia". Tenía tanta confusión que me costó decidirme, finalmente me presenté aquél domingo, pedí un bolígrafo en la mesa electoral y escribí en la primera papeleta que ví "Porque desconfío de la Democracia, viva la revolución". Con el paso de los días, de las semanas, he comprendido que en aquél moemnto no sirvió para nada...
Votar da para tanto si en las urnas depostimaos nuestra ilusión, nuestras ganas de cambio, nuestras esperanzas. Depositamos nuestra vida. Hoy nos encontramos en la jornada previa a las eleccioens, al esperado 20-N, creo que los medios de comunicación deberían de abtenerse de cualquier información en relación con los candidatos (otra muestra de que las cosas no funcionan).
Por útlimo, me da pena, que aún haya gente que crea en el bipartidismo con la excusa de "si a los otros no los va a votar ni Dios", a lo que yo contesto: "no me considero ningún genio, ningún ser supremo, sólo votaré con la cabeza y con el corazón, no con lo que me impongan".

Os dejo un post que publiqué en mi blog anoche. En él a veces reflexiono sobre cuestiones como esta.

http://hacialosalvaje.blogspot.com/2011/11/jornada-reflexion-ix.html

José Jiménez Mena
Historia del pensamiento filosófico y científico

Anónimo dijo...

En mi opinión, el voto en blanco es tan legítimo como cualquier otro voto y no creo que deba interpretarse como la indiferencia del que vota sino como el desacuerdo del que vota con los partidos mayoritarios. A mi entender el voto en blanco significa que “no me gustan ninguno de los partidos que se presentan” o “no me convence ningún programa electoral” pero voto porque creo en la democracia y en las elecciones. Yo estoy particularmente de acuerdo con la mujer que habló en la conferencia del viernes, cuando cuestionó nuestra democracia por no darle un valor al voto en blanco más allá del de sumárselo al porcentaje del partido que más votos tiene y, además, no creo que corresponda con la voluntad del ciudadano que vota en blanco.
Con respecto a la abstención, considero que es más útil votar en blanco o votar al partido minoritario que mejor represente nuestros ideales.

María Valero Redondo
Historia del Pensamiento Anglosajón

Anónimo dijo...

Creo que es importante que la gente vota, porque cada vota cuenta. Puede parecer d'una importancia muy pequeña, pero todas la votas juntas hacen que un cierto partida será elegido. Si todo la gente votaría sería casi seguro que el partido que está elegido, de verdad es porque la mayoría de la gente de ese país quiere que este partido gobierna. Y eso hace que
el gobierno es legítimo. Es por eso que el pais tiene una democracía. No querrémos una dictatura o que un partido muy extrema gobierna (sin que tu habias hecho algo para tratar impedirlo, por lo menos) Entonces es importante que el ciudadano utilice y pracitque su derechos(casi es un deber, en Bélgica lo es).

Y no importa si tu voto por un partido más pequeño, porque así dices que no estás (totalmente o tan) de acuerdo con los otros partidos. Podría ser que un día el pequeño partido sea muy grande si mucha gente prefiere el agenda polítco del pegueño partido al de los más grandes/pópulares ahora.

Es importante que digas lo que piensa, que exprima su pensamientos sobre el gobierno y eso se hace ya un gran parte a través de votar.

Anónimo dijo...

oops, he olvidado poner mi nombre.

el comentario anterior era de Mercedes D'hoker

Historia del pensamiento anglosajón.

Lorena Alberca dijo...

Mi respuesta va a ser breve. Simplemente, es verdad que nos ha costado mucho conseguir el derecho al voto pero, bajo mi punto de vista, considero que poco vale mi voto ya que está claro que este país es cada vez más bi-partidista y, además poca diferencia encuentro entre PP y PSOE. Otra cosa que encuentro vergonzosa es la intromisión de los medios de comunicación que no solo nos incitan a ser más del PP o más del PSOE, si no que, sin darnos cuenta,solo hablan de estos dos partidos dejándose en el tintero a otros muchos.
Lorena Alberca Romero
Hª del pensamiento filosófico y científico

Anónimo dijo...

Pensamos que nuestro régimen democrático es el mejor conocido, porque de alguna manera no estamos sujetos al arbitrio de una oligarquía de poder ..Sin embargo los últimos acontecimientos sobrevenidos de la crisis económica global nos sitúan en un escenario en el que al parecer, ni siquiera los conocidos jerarcas del poder tienen en su mano tomar decisiones que nos lleven a vivir en un estado aparente de bienestar y justicia social. Qué hacemos en una casa donde lo que se produce no da ni siquiera para comer a sus integrantes?? Si alguien llamara a nuestra puerta le haríamos pasar sin más??compartiríamos nuestras pobres y endeudadas viandas??.Y….si con nuestro voto nos sentimos manipulados y abocados a sentirnos agradecidos por decisiones que no corresponden ni a nuestros elegidos, si la clase política está en manos de los llamados “MERCADOS”, qué podemos hacer…seguir confiando en nuestro sistema democrático, o bien dejar en mano del “Principe Maquiavélico” las decisiones sociales que al fin y al cabo serían únicamente responsabilidad suya.
Sigo pensando que debemos hacer valer nuestras opiniones, seguir apostando por el trabajo responsable, y al menos en nuestra decisión de votar hacer valer una opinión de conformidad o disconformidad con el espectro político que se nos brinda.
ANGELA MARIA PIEDROLA ORTIZ
HISTORIA DEL PENSAMIENTO ANGLOSAJÓN

Anónimo dijo...

Voy a empezar diciendo que creo en el voto responsable, en el voto de la persona que se ha detenido ha reflexionar sobre los pros y los contras de votar a éste o a aquél partido y que, tras sopesar sus opciones, se decide a votar. Y no necesariamente al partido que crea que le representa. Evidentemente el único con capacidad para representarse a uno mismo no es otro que uno mismo. Votar a partidos con los que nos identifiquemos solo es dar nuestro apoyo a un grupo de personas que, más o menos, piensa como nosotros. Por lo tanto, sí, a través del voto legitimamos el Parlamento resultante de las elecciones. Lo ideal sería, desde luego, votar a esos partidos que sentimos más afines a nuestros principios.

Estoy de acuerdo en la importancia de votar ya que forma parte de nuestros derechos, que bien que luego nos rasgamos las vestiduras si prohiben fumar en los bares, si censuran internet o si prohiben los toros; votar sí que es un derecho. Sirve para mostrar la voluntad del pueblo, supuestamente. El problema no es que el voto legitime a un gobierno, porque precisamente esa es su función, sino que ese gobierno legitimado haya sido resultado de votos irresponsables (por contraposición al voto responsable) y se considere con la autoridad para, desde el momento de la investidura, hacer y deshacer sin tener en cuenta al pueblo.

Creo que si uno no se siente identificado con una formación política debería votar en nulo. Está muy bien eso de votar a minoritarios, pero cuidado, siempre que sea un voto resultado de la reflexión y no solo por la inercia de dar más color al Parlamento y restar fuerza al bipartidismo. El voto irresponsable hace daño en cualquier situación.

Por tanto, ¿votar? Siempre. Lo que sea, pero siempre. Y que sea un voto responsable. No se puede pretender una democracia con un pueblo que no responde con madurez cuando se le hace una pregunta.

Como comentario final diré que para una vez cada cuatro años que se acuerdan de nosotros, digo yo que habrá aprovechar la oportunidad.

Carlos García García
Hª del Pensamiento Filosófico y Científico
Licenciatura de Historia

Anónimo dijo...

En mi opinión es un tema bastante complejo puesto que para mí serían válidas las opiniones tanto de aquellos que reivindican que somos ciudadanos y por tanto,tenemos ese deber a la vez que derecho de votar puesto que vivimos en democracia y es algo que se ha peleado por conseguir a lo largo de la historia; como también me identifico con aquellos que piensan que el hecho de no votar sería una manera de hacer ver que nada de lo que hay para representarnos se asemeja a los intereses de cualquier familia o ciudadano.
Por tanto, como ciudadanos libres que somos, que cada uno actúe de acuerdo con sus principios.

Historia del pensamiento Anglosajón
Mercedes Luque Muela

Anónimo dijo...

Yo soy belga, y Belgica es una de los pocos paises en Europa (además de Luxemburgo, Grecia y Chipre) donde votar es obligatorio. Entonces para mi votar es algo ordinario. Tal vez por esto que yo creo que es normal que se vota, y también estoy partidario de obligatoriedad de votar. En mi opinion, cuándo estas un civil de un país, tienes derachos, sino también tienes obligaciones. Votar es una de estas obligacones. Para mi la democracía solo se manifesta cuándo todo los civiles estan contratado, y la obligatoriedad de votar es un bien manera para alcanzar esto. porque solo cúando todo el mundo vota, el gobierno y el parlamento representa la voluntad de todo el mundo.

Es posible que nada de los partidos politicos comparten todos de tus ideas, y hay personas para quien la politica no interesan, pero es todavia es posible para votar blanco.

Hannes Knapen
Historia del Pensamiento Anglosajón

Alicia Fernández dijo...

Desde mi punto de vista, vivimos en un país más cercano al bi-partidismo aunque siempre quieren abrirse un hueco los partidos minoritarios. La mayoría de la gente a la hora de votar elige entre dos (PP/PSOE), en lugar de un gran abanico de partidos, cerrando sus mentes y concentrándose en los que están en cabeza.

Por otra parte, el voto en blanco lo considero tan legítimo como cualquier otro voto y no creo que deba interpretarse como la indiferencia del que vota sino como el desacuerdo con todos los partidos ofrecidos. El ciudadano tiene libertad al voto y al igual que decide a quién votar, puede abstenerse y no tiene que ser obligatorio.

Alicia Fernández de la Cruz
Hª del pensamiento anglosajón.

Ana Alonso dijo...

Bajo mi punto de vista votar cada 4 años no significa vivir en una democracia. Y más si tenemos en cuenta la desinformación general que invade nuestro país en cuanto a política se refiere. ¿Se puede considerar legítimo un voto que se realiza desde el desconocimiento político?, ¿Cuánta gente lee el programa político del partido al que tiene intención de votar?, ¿Cómo se puede saber entonces qué partido te representa?
Mientras la sociedad no este educada nuestro sistema no podrá ser justo ni representativo, pero a su vez los partidos mayoritarios de nuestro país se benefician del desconocimiento de sus ciudadanos y juegan a una especie de debate (que en muchas ocasiones roza lo absurdo) y confrontación por ciertas cuestiones muy concretas cuando en realidad un 80% de su política no difiere.
Por ello pienso que el sistema político desde los cimientos falla, pero no creo que la solución sea la abstención, y mucho menos el voto en blanco (que dificulta a los partidos minoritarios conseguir el porcentaje de votos necesario para lograr representación).
Yo creo en derrocar el sistema desde dentro, ya sea votando a un partido minoritario que se asemeje a nuestros ideales u otras alternativas que representan el descontento social; hoy en día existe una alternativa política llamada Ciudadanos en Blanco, para que realmente los votos en blanco tengan representación real en forma de escaños vacíos, ya creo que no hay excusa para justificar el inútil voto en blanco ni para la abstención; a no ser que esa abstención se deba a falta de interés.

Persephone (Filosofía/Hist. del pensamiento ético-político) dijo...

Pienso que haya tanto interés en que votamos porque si mucha gente abstiene significa que existen grandes problemas con el sistema; cuando votas estás dando tu apoyo al sistema electoral y, sí, legitimandolo. Pero también se dice que uno que no ha votado no puede quedarse del resultado porque no ha hecho nada para cambiar las cosas... ¿Que pensais?

David Ramírez Ruiz dijo...

La fiesta de la democracia. Ésta es la idea que se ha venido manteniendo en España desde que se instauró la monarquía parlamentaria y, en consecuencia, se realizaron las primeras elecciones democráticas tras más de cuarenta años de dictadura el 15 de junio de 1977. Se nos ha vendido desde entonces la democracia como la introducción de una papeleta donde se recoge el voto a una determinada formación política, o ninguna, en una urna.

No obstante, parece ser que la participación ciudadana queda limitada a ese simple gesto. Con el voto, como señalan Inge y Locke, el pueblo delegaría las responsabilidades en los representantes electos, legitimando de esta manera las actuaciones y decisiones que tomen en los cuatro años venideros. Aquí, a mi modo de pensar, es donde situaría ese interés en acudir cada cuatro años a depositar el voto en las urnas.

Pero este interés responde a las ambiciones electorales de los distintos partidos aspirantes al poder. Un interés dirigido a acumular el mayor número posible de votos que permitan asegurarse la mejor posición respecto a las demás fuerzas políticas. De modo que el interés quedaría limitado a ello, a la acumulación de votos creando en el ciudadano la falsa ilusión de una situación democrática en la que la participación se restringe a esa introducción de una papeleta en un período de tiempo de cuatro años, legitimando de esta manera a gobiernos que, pese al incumplimiento de los programas electorales por los que fueron votados, logran mantenerse en el poder rigiendo intereses que, en múltiples ocasiones, no responden a los de los ciudadanos gracias a los cuales resultaron electos.