domingo 4 de marzo de 2012

¿El pueblo siempre tiene razón?


En el suplemento especial del Diario Córdoba sobre el trigésimo aniversario del Parlamento Andaluz, declaraba Antonio Ojeda, primer presidente de la cámara andaluza y diputado del PSOE: "El pueblo siempre tiene la razón y no se puede decir que se ha equivocado solo porque no nos venga bien". En el mismo suplemento, Julio Anguita, ex-alcalde de Córdoba y cabeza de lista del PCE por Córdoba en 1982 decía: "Y como demócrata digo que hay que obedecer lo que dice el pueblo, pero el pueblo no siempre tiene la razón cuando vota. El pueblo también se equivoca".

El asunto tiene matices. Recuerdo que J. J. Rousseau decía en su "Contrato Social" de 1762: "el soberano, por ser lo que es, es siempre lo que debe ser". Y J. S. Mill, en su "Sobre la libertad", de 1859: "el 'pueblo' que ejerce el poder no es siempre el mismo pueblo sobre el que se ejerce, y el gobierno de sí mismo de que se habla no es gobierno de cada uno por sí mismo, sino de cada uno por los demás".

domingo 12 de febrero de 2012

Las emociones de un robot


En un escaparate de Tokyo este maniquí androide "trata" de atraer a los clientes del día de San Valentín. Se supone que puede reaccionar ante las emociones del público, y también expresar emociones. El tema de las relaciones emocionales con robots o muñecos ("enamorarse de una muñeca"), es quizá tan antiguo como el propio deseo sexual. La mitología clásica nos cuenta el drama del rey Pigmalión, quien se enomoró de la estatua que había creado. Más modernamente, y sustituyendo amor por sexo, el cineasta español Luis García Berlanga estrenó en 1973 su polémica e interesante película "Tamaño natural". Y mucho más recientemente, el norteamericano Craig Gillespie, ha filmado una versión romántica (digamos) del asunto en su "Lars y una chica de verdad". Pero dejemos aparte el tema del deseo sexual relacionado con cosas (el fetichismo), y tratemos un momento de reflexionar sobre el lenguaje que usan las emociones: ¿puede un robot como el de la foto "expresar" emociones si realmente, dado que es una máquina, no puede sentirlas?

jueves 15 de diciembre de 2011

¿Manifestarse o protestar?


La revista "Time" no ha nombrado "personaje del año" a nadie concreto sino al manifestante. Pero dicho en inglés, como podéis ver en la revista, hay algunas diferencias. Por un lado se trata de la "persona" (person of the year), y sobre todo en inglés "manifestante" se dice protester. Hay una diferencia de matiz sugerente en términos de traducción. ¿Es lo mismo manifestarse que protestar? ¿Qué formas de protesta serían admisibles en una democracia? El norteamericano H. D. Thoreau (1817-1862) fue de los primeros en reflexionar sobre el asunto. ¿Qué piensas tú?

viernes 11 de noviembre de 2011

¿Por qué tanto interés en que vayamos a votar?


No sólo los políticos, también mucha gente desencantada con la política, nos pide que votemos: que votemos a los que seguramente ganarán, a los que podrían ganar si les votáramos, en blanco, en nulo, pero que votemos. No hago la pregunta porque defienda no votar, o votar en blanco, sino para que pensemos respuestas. Quiero llamar la atención sobre que el voto, entre otras cosas, tiene la función de legitimar al Estado. Decía el deán de la Catedrál de St. Paul, W. R. Inge, famoso por su ingenio que "a man may build himself a throne of bayonets, but he cannot sit on it" (con bayonetas podríamos construirnos un trono, pero no podríamos sentarnos en él). John Locke, en el capítulo VIII de su Second Treatise of Government (1690), puso las bases de la teoría de que, cuando votamos, expresamos nuestro consentimiento al gobierno que salga elegido, y así nos obligamos a no rebelarnos contra las leyes que establezca. Pero, ¿realmente votar da para tanto como decía Locke? Unas frases suyas al respecto son:

And thus every man, by consenting with others to make one body politic under one government, puts himself under an obligation to every one of that society to submit to the determination of the majority, and to be concluded by it (J. Locke, Second Treatise of Government, Nueva York, Yale University Press, 2003, p. 142)

sábado 24 de septiembre de 2011

¡¿UNIVERSIDADES FEMENINAS?!



Bienvenidos un curso más a este blog que, con el paso de los años, va camino de hacerse responsable. Todas las opiniones, si son razonadas, son bienvenidas. Aunque no sean razonables.

Empezaremos por un asunto de coeducación y género ("coed/single-ed and gender equality").“Co-educación” significa no separar a mujeres y varones en los centros educativos. Muchos profesoras creemos que, más allá de esto, se trata de que ni en las aulas ni en los campus se reproduzcan las relaciones de poder que alimentan el machismo y la discriminación sexual. En España un debate recurrente es el tratamiento que deben tener los colegios “no mixtos”. En nuestro país hay colegios, pero no universidades “sólo para mujeres” o “sólo para hombres”. En Estados Unidos e Inglaterra surgieron en la primera mitad del S. XIX universidades especiales para mujeres. Se trató de una solución de compromiso: no se les permitía el acceso a las universidades convencionales pero se pretendían que tuvieran una educación seria, más allá de las habilidades necesarias para encontrar un buen marido. Una de esas universidades es el norteamericano Wellesley College, donde transcurre la película La sonrisa de Mona Lisa. Nuestra Facultad tiene un convenio con este college, y con otros también exclusivamente femeninos como Smith College y Mount Holyoke College.

En los años cincuenta, cuando transcurre la historia de La sonrisa de Mona Lisa, los países occidentales estaban llenos de prejuicios sexistas, pero hoy podríamos preguntarnos qué sentido tienen estas universidades femeninas. Lo sorprendente es que Hillary Clinton, Madeleine Albright, Sylvia Plath y el ¡42% de las diputadas! en el Congreso de Estados Unidos han estudiado en centros de este tipo (que son sólo el 3% de las universidades norteamericanas). Sus resultados son, por tanto, extraordinarios. Las defensoras de este tipo de centros dicen que, al no haber varones, las mujeres desarrollan cualidades de liderazgo y cooperación que no se consiguen mediante la co-educación…
Y ahora viene la pregunta. En 1982 un hombre solicitó ser admitido en la prestigiosa Escuela de Enfermería de la Mississipi University for Women. La universidad le rechazó, y el recurrió a los tribunales: ¿qué creéis que pasó? ¿cuál creéis que, en todo caso, debería haber sido la decisión de los tribunales?

lunes 9 de mayo de 2011

¿SOMOS CULPABLES POR LO QUE VEMOS?


Suponiendo que fuera justo o inevitable (¿es en este caso lo mismo?), lo que Hillary Clinton vio, ¿su gesto la hace en algún sentido culpable o por el contrario en cierto sentido la disculpa?

martes 26 de abril de 2011

Madres de alquiler



Podía haber puesto una imagen del hijo de Elton John y su pareja David Furnish, pero he optado por otras que apelan también a los sentimientos. Son imágenes del documental sin diálogos "Bebés", del francés Thomas Balmès (http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/20/cultura/1303266566.html)

Tanto El País como El Mundo han coincidido en informar de este estreno junto con el de la aparición del libro de la también francesa, feminista y filósofa Elizabeth Bandinter titulado "La mujer y la madre"


Parece ser que estas obras sugieren el debate de hasta qué punto la maternidad es algo natural o social. Con esta cuestión de fondo, la pregunta es más concreta, pues se refiere a una nueva forma de maternidad que permite la paternidad incluso a varones homosexuales. Me refiero a las "madres de alquiler" o "madres sustitutas": ¿debería legalizarse en nuestro país un tipo de contrato que permitiera vender o ceder la gestación? ¿en qué condiciones, en qué supuestos?