viernes, 18 de abril de 2014

Televisión lenta





En 1963 el artista Andy Warhol realizó la película "Sleep" donde filmaba seis horas de sueño del poeta John Giorno (aun siendo poeta, dormía exactamente igual que cualquiera). Cualquiera diría que una película así (una provocación así) sólo puede provocar aburrimiento, y que hecha una vez, cualquier otra cosa semejante no tendría público. Pero no es así: parece que mucha gente difruta con la "slow TV". Por ejemplo en 2009 más de un millón de personas siguió el viaje de un tren de Oslo a Bergen emitido por una cadena noruega especializada en slow TV. ¿Por qué? En esta entrada, la reflexión es totalmente libre...

Un par de ejemplos de relajante slow TV:



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8 comentarios:

Anónimo dijo...

Manuel Ángel Ruiz, 1º de Historia:

En mi opinión, parece que la "slow Tv" es mas contemplativa que otra cosa;si el disfrute esta en observar algo semi-estático , se debería tener algún fin para ver este tipo de cosas, por poner un ejemplo la incitación al sueño, ya que si esta programación "aburre" y coincide con el cansancio del espectador... cualquier otro espectador que viera esa "slow Tv" como una perdida de tiempo a lo mejor cambiaría automáticamente de canal o directamente dejaría de ver television.

Esto además me recuerda a la programación basura que algunos canales siguen que no merece la pena ni mencionarlos. El caso está en que veo un ligero paralelismo pues tanto el "programa basura" al que me refiero ahora como el "slow Tv" parecen hechos a la medida de gente aletargada y plantada delante del televisor.

Victoria Aranda Arribas dijo...

Victoria Aranda, 1º de Filología Hispánica.

Pues discrepo contigo en varias cosas, Miguel Ángel. Por un lado, ¿qué tipo de emisión televisiva no es contemplativa? Es cierto que Dora la Exploradora te incita a arrojar palabras en inglés a la pantalla y que existen clases de aerobic vía TV, pero, por lo general, cualquier programa, serie o película que te pongas requerirá que te sientes un rato simplemente para "contemplarlo". Sí es cierto que la serie de pensamientos, ideas o conclusiones que lo que estés viendo te pueda sugerir es algo dinámico, pero esto también puede ocurrir con la "Slow TV". A mí me parece rematadamente aburrido ver este tipo de emisiones durante más de 5 minutos, pero puede que para algunas personas signifique la recreación de una serie de sensaciones que el dinero no puede permitir, allá el gusto del consumidor.
Por otro lado, el ritmo de vida al que estamos acostumbrados es bastante rápido y, en consecuencia, nos choca el que una persona pueda querer "perder el tiempo" de esa manera, pero quizás es este tipo de emisiones es una reacción a este modo de vivir (del que la televisión forma parte), un freno. En mi opinión, puedes frenarte de una forma más productiva, pero eso ya depende de cada uno... También el pragmatismo exacerbado forma parte del modo de vida del que he hablado antes...
Por cierto, no creo que la intención de Warhol tuviera nada que ver con lo que la "Slow TV" pretende, más allá del parecido superficial.

¡Un saludo!
Victoria.

ÁleX dijo...

Coincido con Victoria, prácticamente la mayor tiempo de nuestro tiempo la pasamos "contemplando" realidades virtuales similares a la "Slow TV", ¿acaso no nos resta tiempo pasar horas y horas EL ver esos programas tan absurdos que menciona Manuel Ángel? Ni que decir de las redes sociales que pese a tener interacción (sólo virtual, y en ocasiones) con otra persona, necesita de una buena dosis de espera y espera hasta obtener algo que podemos llamar productivo o válido.
Por tanto el hecho de que exista este tipo de programación puede resultar sin duda una provocación, pero quizás también un gusto a quien lo realiza, una manera de desconectar, sobre todo en las mentes del siglo XXI que encuentran en internet o la TV toda su "realidad" y que como señala Victoria estos tipos de programas sirvan para "descansar".
Yo sinceramente no puedo pasar mucho tiempo mirando programas tipo SlowTV.

alberttoon dijo...

Alberto Muñoz, 2º de Filología Hispánica


Pues yo no sé cuál sería la intención de Warhol, pero sí me da qué pensar.
Indudablemente, al menos en primera instancia, "Sleep" es plenamente contemplativo. Y digo en primera instancia porque no creo que esa sea su finalidad. ¿Qué sentido tiene contemplar a una persona dormir durante 6 horas? Dudo que el cerebro de cualquier persona (o podemos otorgar el beneficio de la duda) sea capaz de aguantar más de dos horas seguidas «contemplando» consciente y activamente a una persona (más aún siendo ajena a nosotros) dormir: la acompasada respiración o los ronquidos, los cambios de postura y el hilillo de saliva resbalando por la comisura de la boca. ¿Qué placentero estímulo encuentra el cerebro? Lo esperable es que después de un rato nuestra mente empiece a divagar, a pensar en la lista de la compra, en recoger a los niños del colegio o en la vecina del tercero. Al más avezado lo mismo le da por preguntarse qué está haciendo, qué intrínseco sentido tiene todo esto y en qué está desperdiciando una valiosa fracción de vida. Quizás sea esa la verdadera orientación, quizás Warhol solo pretende ―y en esto estoy de acuerdo con Victoria― obligarnos a sentarnos, a apartarnos descaradamente de la incoherencia y la frenética marcha del día a día, a librarnos durante unas horas del yugo del reloj y el medidor de productividad. Quizás la finalidad de la obra sea llevarnos a pensar, a hacer uso de la mente como lo hacían nuestros clásicos, a preguntarnos «¿Qué sentido tiene esto?». Y puede que no todo tenga un sentido o un fin, pero la conciencia humana siempre ha estado empecinada en asignarle un sentido a todo, al arte, a la vida. Quizás nosotros, como espectadores, formemos parte de la obra, y como el poeta que duerme y aleja su mente del mundanal ruido para sumirse en las profundidades de su subconsciente, nosotros nos veamos forzados a abstraernos por un momento, a abandonarnos al fluir de nuestros pensamientos y dejar que la mente trabaje por y para sí misma, pero de un modo más consciente e, incluso, más crítico, en una especie de (por qué no) «filosofar de la vida cotidiana».
¿Y por qué tantas molestias para hacernos «solo» pensar? Bueno, imagino que si vamos andando por la calle y alguien de pronto nos aconseja que algún día dediquemos seis horas a reflexionar, nadie hará mucho caso. Sin embargo, (y sin ánimo de generalizar, aunque lo vaya a hacer) a las personas nos gusta «aparentar» (lo que en la jerga juvenil actual viene siendo el «postureo»), y si es el artista Andy Warhol el que nos anima a sentarnos durante un cuarto de día a observar a un hombre dormir, allá que vamos. Así podremos presumir de vanguardistas (o ahora, de modernos), de gusto estético sofisticado o de exclusivos. Todo lo tuvo en cuenta Warhol.
Con esto en absoluto estoy en contra de la obra del artista estadounidense. Es más, me gustaría creer que "Sleep" es en realidad el medio, y que la obra es hacer que las personas pensemos.
O por el contrario, y teniendo en cuenta su famoso antecedente "Latas de sopa Campbell", esto sea simplemente un ejercicio más de elevar lo cotidiano a la categoría de arte, en su línea vanguardista y transgresora.

Cristina Azcona González dijo...

Pienso que esta técnica novedosa del Slow Tv capta la atención a través de una construcción real y sencilla de situaciones y contextos cotidianos, aprovechando los escenarios (El viaje de Bergen a Oslo presenta escenarios naturales y bellos de Noruega, Sleep por el contrario centra su atención en un hombre durmiendo, ambos como ejemplos) para poner a prueba nuestra paciencia y, ¿por qué no?, también nuestra mente haciendo que esta pueda llegar al límite, cuando me refiero al límite quiero decir ansiedad.

Por un lado esta técnica nos invita a la contemplación ya que la intriga e incluso la trama se suprimen. Como dice Victoria el ritmo de vida que la mayoría de nosotros llevamos es bastante acelerado y para mí, al menos, me resulta raro pensar que alguien pueda querer ver programas así, aunque en España los Reality show triunfan bastante, véase Gran Hermano, Supervivientes, etc., estos formatos son también Slow Tv, en mi opinión, pero ofrecen al espectador algo; acción, enfrentamiento, morbo, etc. Por otro lado, como he comentado antes, estos programas emitidos en Slow Tv pueden provocarnos ansiedad, agobio, etc., a las personas que sean nerviosas o se estresen con facilidad, al menos yo no sería capaz de estar más de 1 o 2 horas viendo un programa así ni tampoco sería capaz de pararme a ver, como dice Alberto, 1 o 2 horas a una persona dormir, quizás quien sí sea capaz de aguantar 6 horas viendo como duerme John Giorno es porque espera ver en él alguna reacción extraña o algún fenómeno tipo «Paranormal Activity» sino, no lo entiendo.

Por último, debo confesar que he intentado ver el video del trayecto en tren y a los 12:56 minutos lo he pasado, lo he vuelto a pasar y al final lo he quitado, definitivamente yo no puedo estar contemplando pasiva paisajes, muy bonitos sí, pero aburridos en exceso.


Anónimo dijo...

Bajo mi punto de vista, la "slow TV" como dice mi compañero Manuel Ángel es mas contemplativa, en mi caso no me gusta ese tipo de películas. aunque yo no lo asociaría con programas basura, pero si es cierto que cuando te pones a ver alguna película bien sea por aburrimiento intentas buscar algo que te quite ese aburrimiento en mi caso la "slow TV" cambiaría de canal, no por nada, sino porque no es de mi gusto y acabaría por aburrirme aún más y como dice Manuel Ángel me incitaría al sueño y acabaría por quedarme dormido.

José Joaquín Sag Giraldo, 1º grado historia, alumno de Historia de la Filosofía.

David Ramírez Ruiz dijo...

David Ramírez Ruiz, 1º de Historia:

Entiendo que a la gente, en líneas generales, le pueda chocar el concepto de "slow TV" pues no cabe duda de que implica un punto de vista totalmente diferente en televisión. Seguramente este "género" televisivo se convierta en una especie de vía de escape mediante la cual los espectadores sean capaces de encontrar tranquilidad y relajación.

No niego que sea llamativo, pues a decir verdad nunca había tenido constancia de algo así. No obstante, sí sé de buena mano que en la actual parrilla televisiva no dejan de abundar los programas de corazón que ahondan en los entresijos amorosos y no tan amorosos de la vida de los famosos, debates políticos en los que las palabras altisonantes son capaces de silenciar al más calmado razonamiento, o informativos cuya función principal no es sino la de adoctrinar y anular el libre pensamiento.


Teniendo en cuenta lo que acabo de comentar entiendo el porqué de tachar de "aburrido" a este novedoso concepto: en nuestra sociedad aburre, demasiado quizás, PENSAR.

Abraham Martín Pérez dijo...

Hola a todos,

En mi opinión, creo que lo aburrido o divertido que nos pueda parecer un programa de televisión depende de nosotros mismos, no del programa en sí. Por ejemplo, para un aficionado del fútbol una final del Mundial, la cual esta próxima, con prórroga y tanda de penas máximas (aprox. 2 horas de duración en total) le puede resultar lo más apasionante del mundo. Por otro lado, a una persona que no le guste el fútbol, estas dos horas serían interminables.

Así pues, quizás a alguna persona le resulte interesante ver a otra mientras duerme. Asimismo, estos programas más "relajantes" serían similares a la música, pues ambos sirven para desconectar del ritmo frenético en el que vivimos actualmente.

Un cordial saludo

Abraham Martín Pérez. 2º Filología Hispánica