jueves, 29 de mayo de 2014

¿DEBERÍA ENSEÑARSE LA ÉTICA EN UNA LENGUA EXTRANJERA?


Obviamente, siempre que se conociera ese idioma diferente del nativo… El caso es que un experimento reciente usando “el problema de la vagoneta” (trolley problem), parecido al Dilema de Jim, muestra que la respuesta cambia cuando el problema se presenta en una lengua que entendemos pero que no es la propia (El estudio ha sido realizado por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra: Albert Costa, Alice Foucart, Sayuri Hayakawa, Melina Aparici, José Apesteguia, Joy Heafner, Boaz Keysar (2014) "Your Morals Depend on Language", PloS ONE, 23 de Abril).
Seguramente porque la implicación emocional es menor, la respuesta depende más de una análisis estrictamente “lógico” o “racional” (uso las comillas porque, ¿las emociones tienen que ser siempre irracionales?). El resultado es que predominan las soluciones estrictamente (o brutalmente) consecuencialistas… O sea, matemos a uno para salvar nueve. Antes de participar en esta entrada, se recomienda leer la noticia en http://www.upf.edu/enoticies/es/1314/0430.html#.U4XzbyjCb9s

23 comentarios:

Victoria Aranda Arribas dijo...

En primer lugar, me gustaría decir que no entiendo que el problema del vagón sea igual al de Jim. En el de Jim, la persona a la que se sacrifica para salvar al resto muere igualmente si se toma la decisión contraria. En cambio, en el caso del tren, habría que sacrificar a un hombre cuya existencia iba a transcurrir tranquilamente (tan tranquilamente como su exagerado sobrepeso capaz de parar un tren le dejara), pero que tú decides interrumpir. Si yo fuera Jim, mataría al más viejo o al más enfermo, si fuera el que decide sobre el tren, dejaría en paz al señor gordo.

Aclarado este punto, paso a tratar el tema central de esta entrada. Ya en el siglo XVIII autores como Humboldt hablaron sobre la formación de la identidad de un pueblo a través de la lengua: nuestra forma de ver el mundo depende del idioma que hablemos, y, por tanto, se hace lógico que la forma de enfocar los problemas morales también se vea influido por esto. Al no poseer la misma soltura en un idioma que en otro, quizás en el sistema nativo el sujeto correspondiente es capaz de expresar unas ideas más profundas, que no encuentran salida en la lengua extranjera, lo que le guía a una pragmatización (¿equivalente a simplificación quizás?) de la solución al problema.

Sin embargo, creo que, aunque a un alumno, pongamos que es español, se le plantee el dilema en inglés, el conflicto en su mente se dará en la lengua nativa, y además tenemos que tener en cuenta el contexto: están en una clase, se supone que el profesor les hará reflexionar sobre el problema, pensar en las ventajas y desventajas de cada decisión, y no se limitaría a plantearlo y a aceptar las respuestas que recibe sin hacer ningún comentario, por lo que creo que en el fondo el alumno llegaría a una misma conclusión sin importar el idioma.

Victoria Aranda Arribas, Segundo de Filología Hispánica

alberttoon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
alberttoon dijo...

Alberto Muñoz Santos, 2º de Filología Hispánica

Mucho se ha hablado ya sobre la lengua como medio a través del cual percibimos la realidad, y también del estrecho vínculo entre el pensamiento de un pueblo y su lengua, como ya ha mencionado Victoria. Y parece que esto es lo que intenta demostrar este experimento: que el grado de implicación, de empatía, aumenta conforme más conocida nos es la lengua.

Pero se supone que somos personas, que nuestras decisiones son fruto de nuestro razonamiento, independientemente de la lengua en que se nos formule el problema. Y por eso creo, como Victoria, que cada persona reflexionará individualmente en su lengua nativa —aunque luego la comunicación con el resto sea en otra extranjera— y que el resultado siempre será el mismo, que no dependerá de la lengua, sino del pensamiento de cada uno.

Porque entonces se supone que lo que este experimento también concluye es que nos interesan menos los problemas de aquellos que no comparten nuestra lengua, por percibir el mundo desde «diferentes perspectivas», desde diferentes contextos. Sinceramente, creo que la preocupación, la solidaridad o la importancia que nos suscite cualquier problema dependerá de decenas de motivos, la diferencia de lengua la menos importante. ¿Prestaríamos menos ayuda a una persona por plantearnos su problema en inglés en lugar de si lo hiciera en español? ¿Preferiríamos salvar a un mexicano antes que a un estadounidense? Entiendo que la relación que se crea con una lengua nativa sea muy estrecha, pero dudo que esté por encima de nuestros valores éticos.

Por último, estoy totalmente seguro de que la decisión que tomamos de forma hipotética, relajada, en clase, distaría de forma abismal de la que verdaderamente tomaríamos en la situación real. Es muy fácil imaginarse la situación y decir que se prefiere matar a uno para salvar a cinco, pero ¿cuántos de nosotros sería verdaderamente capaz de lanzar a un hombre a las vías del tren para que muriese, aunque con ello se salvara a cinco? Creo que más de uno no sería capaz de mover un solo músculo, porque el problema sería moral, pero las consecuencias serían reales.

ÁleX dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ÁleX dijo...

Alejando Tienda Molleja, 1º de Historia

Tras leer el artículo del enlace he acabado por comprender mejor lo que se exponía pero sin embargo me cuesta creerlo. No entiendo que haya una relación entre los problemas morales que se planteen y el uso de la lengua, aunque claro como bien señala Victoria arriba la pragmatización bien puede ser una respuesta simplista en vez de racional.
No obstante, al final del artículo si se hace mención al caso coreano y a la importancia del contexto cultural, lo que sin duda ya me parece más plausible que la relación moral-lengua, en general, se ha hecho el estudio sobre sociedades "parecidas" (francia, españa, eeuu...) salvo Israel y Corea, y creo entender que en estas sociedades no está tan calado la cultura de la "maximización" de beneficios, es decir, en EEUU, en este caso concreto, si matamos a uno equivale a salvar a cinco, en Corea, este caso equivale a matar a uno simplemente, no equivale a convertirse en el salvador de cinco personas.
Por tanto si veo más factible que sea el contexto cultural y no la lengua la que actúe como factor ante una posible resolución de un problema moral.

Anónimo dijo...

Julia Rolfes Filologia hispánica

???...Y el lenguaje, la cultura Y tus experiencias personales que has vivido en esa lengua están muy conectados, así, por supuesto lo veo posible…

I have to disagree with both of the opinions expressed beforehand. It´s not true, that we´d always end up thinking in our native language whenever it comes to core issues.
To me, whether we are influenced by another language or not, depends firstly, on the level of fluency we have in a foreign language, and secondly on the intensity of experiences we´ve lived in that language.
As soon as we´ve reached a certain level at which we can talk in a language without thinking twice, we definitely don´t have to switch to our mother tongue in order to reflect a situation. Speaking from personal experience (not basing my opinion on broad scientific evidence ) I´m convinced that it depends on how much we have lived/”been through” in that language. Especially, in the sense of emotional experiences, if we have felt in a foreign language. Then it can definitely be the case that we instead of just winning a different perspective on the world,also develop new personal patterns/behaviours, which we apply as soon as we talk that language. That´s why I think it very possible that we act differently in the same situation, using a different language. (which, in that case, would not be caused solely by a pragmatism due to linguistic incapacity as Victoria pointed out)
As Victoria mentioned before, concerning essential matters, we might not go so far as to shift in our ethical attitudes and stay faithful to our core personality.
But what is being faithful to yourself? If applying a foreign language can change your point of view, is your native tongue necessarily the “right version of yourself”? I think especially when being all alone exposed to a new language and world, it´s a chance to leave all prejudices and influences from others behind (every child necessarily grows up with beliefs taht are not his own. As a child, we depend on our parents and the people around us, so it ´s only natural to adopt unwittingly some of the beliefs around us)
When we´re adults and already capable of taking care of ourselves, often we still own many of those beliefs we grew up with, many of them we´re not even conscious about.

Anónimo dijo...

That´s how we never get to question them, and often we don´t know that those beliefs are not our own. When I left home (which is German speaking) for an English speaking country (Australia), I was very surprised about the things I got surprised by. Sounds confusing, but that´s what it was.
For example (quite a silly one), I grew up, thinking that only a university degree could get people an occupation that truly made them happy. All other jobs I seemed to deny the capacity of making someone truly happy for life. I wasn´t conscious of having such a conviction, until I was surprised about how I felt so much surprise meeting people pursuing their dream jobs without any university foundation. In that moment I wondered “Why does it take me by surprise seeing her so happy with that job?”
That´s how I realized I had been carrying a conviction around, that wasn´t mine, so when I started wondering: “Do I really think a university education is necessary for everyone´s dream career?” I found out, I didn´t think so. It was just something I´ve never questioned before, something I´ve had adopted as “my belief” without it being my belief for real. All this reflection I realized in English at that time, and that was way easier than it ever could have been in German, because thinking in a foreign language (as mentioned before) can make you feel free from automatic connections you would do in your mother tongue (it´s a bit like classical conditioning shown by that famous experiment of Pavlov http://www.learning-theories.com/classical-conditioning-pavlov.html Our brain might connect certain words automatically to a certain context, based on the experienced made in that language).
It´s incredible, so you can use a foreign language to distance yourself from prejudices and beliefs, you are not even aware of having.
Though, it´s important to be really fluent in that language, and to feel some kind of connection to it. I never felt "brainwaves" in Spanish as I had them in English.
I don´t want to say that moving oneself in a new language will free each and everyone immediately from all kind of prejudices/limitations, surely not, but it might add up to your horizon in unexpected ways. After this rather large monologue, I come to the point of considering it very interesting to study ethics in a different language.

Besides, tired from translating + involving you emotionally, it might get you started thinking in another language...

(lo siento por haberlo escrito en inglés, no tengo cabeza hoy, lo puedo traducir ma~nana si lo deseais )
Saludos, Julia

Anónimo dijo...

Julia Filologia hispánica

Oh y,
Intenté de escribir una solicitud en castellano, inglés y aleman, CADA vez me salía completamente distinto. No solo por la diferencia en el nivel que tengo en esas lenguas, sino también porque me siento diferente en cada lengua, me expreso diferente y me comporto diferente también. Eso también pasa hablando,por ejemplo, en inglés tiendo a tener mucho más optimismo que en aleman, en que me siento más seria. Parece que veo el mundo más claro cuando hablo en inglés. sobre el papel de espa~nol todavía no estoy segurra, porque me cuesta pensar en castellano.

Quizás no cambiemos nuestra personalidad a fondo cuando cambiemos la lengua, es más que conocemos varias posiciones/opiniones de nosotros mismos y puede ser que una lengua nos haga ver que otra nos oculta y al revés(aunque no tiene que ser el caso siempre) En general lo veo como una ampliación agradable. No siempre se distinguen las perspectivas en esas lenguas , sería muy aburrido reflexionar siempre la misma cosa en las tres lenguas, porque se coinciden mucho. Creo que sería muy interesante aprender una lengua de una cultura muy diferente como el japónes a fondo.
Disculpad my longbreathed monologues. :D
A ver que pensais, Saludos!

Francisco Javier Torres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco Javier Torres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco Javier Torres dijo...

Una vez leída la siguiente entrada, pienso que, en la misma línea seguida por Victoria y Alberto, cuando se nos plantea un problema de este tipo -como ocurre en el dilema del tren con problemas- el hecho de que los estudios concluyan que los hablantes de lenguas extranjeras optaran por empujar al hombre que tiene un mayor volumen de peso no implica que cualquier persona tome esa decisión dependiendo de la lengua en la que se le plantee ese dilema.

De manera que, aunque este tipo de cuestiones se formulen en lenguas extranjeras, considero que cada hablante actuará ante este problema de la misma forma que lo hace en su propia lengua nativa.

Asimismo, creo que este tema no radica en que cada hablante, dependiendo de la lengua -ya sea nativa, ya sea extranjera-, adopte una decisión u otra, sino que cada persona tiene su propia conciencia y forma de actuar y, por consiguiente, tomará la decisión que más se ajuste a sus propios principios, independientemente de lo que piensen los demás. En este sentido, si tomamos como ejemplo el caso de los participantes coreanos que se expone en la noticia, podemos ver cómo no deciden empujar a la persona que tiene un mayor peso, una acción motivada, según el estudio, por el contexto cultural.

Nos encontramos, por tanto, ante una cuestión en la que, desde mi punto de vista personal, intervienen tanto factores extralingüísticos (culturales, políticos, sociales...) como personales.

Francisco Javier Torres Morales. Segundo de Filología Hispánica.

Victoria Aranda Arribas dijo...

Hace tiempo lei un artículo que creo que viene bastante bien al caso. Lo dejo aquí: http://xombit.com/2014/04/personas-bilingues-varias-personalidades

Tu caso es especialmente interesante, Julia, porque estás expuesta a tres lenguas distintas durante gran parte del tiempo. Coincido contigo en algunas cosas, creo que es verdad que ciertos aspectos de nuestra personalidad cambian cuando hablamos distintas lenguas y es algo que pienso que todos habremos notado (en inglés yo me siento más sociable y hasta en francés un poco chovinista...), pero creo que eso no cambia tu esencia de persona, que hay algo que se mantiene inmutable siempre. Aunque no sepas formular la solución al problema moral con las mismas palabras en las distintas lenguas, ¿cambiarías de decisión de una a otra? ¿matarías al hombre gordo en alemán pero dejarías que viviera en inglés?
Poniendo de ejemplo tu experiencia en Australia, ¿crees que si allí hubieran hablado italiano, pero hubiesen mantenido su cultura y filosofía de vida, no habría causado el país en ti los mismos cambios? ¿crees que si hubieras ido a Inglaterra en vez de a Australia, aunque compartan lengua, habrías terminado tu estancia con las mismas ideas?

Estos dilemas exigen un alto grado de reflexión, y es cuando reflexionamos el momento en que nos encontramos con nuestro yo más íntimo e inmutable, que deja de lado la forma para centrarse en la sustancia.

Espero vuestras respuestas.
¡Un saludo!

Abraham Martín Pérez dijo...

Buenas a todos,

Respondiendo a la pregunta planteada en esa entrada, pienso que no se debería enseñar ética en una lengua extranjera. No digo esto porque tal enseñanza carezca de interés, sino por su enorme dificultad.

Efectivamente, si ya nos resulta complicado (al menos para mí)aprender una gramática, una pronunciación, una literatura, etc. de una lengua extranjera; considero que adquirir los conocimientos culturales y la visión de la realidad que poseen los hablantes de otra lengua sería prácticamente imposible, pues, como ha defendido mi compañero Alberto, la lengua es un medio a través del cual captamos la realidad. Esto se ejemplifica cuando aprendemos refranes en otro idioma y estos nos parecen extraños.

En este sentido, si debe enseñarse la ética en una lengua extranjera, ¿por qué no las leyes de dicho país o las costumbres del mismo (por ejemplo, la famosa hora del té británico)?

En definitiva, no defiendo que debamos ignorar, las leyes, la ética, la moral y las costumbres de otros países, (sobre todo si tenemos pensado trasladarnos a él), sino que es prácticamente imposible. Como solución, propondría la enseñanza de unas "normas básicas" con las cuales podamos "adaptarnos" de forma superficial al pensamiento del otro país. De este modo, si viajamos al mismo, podemos "sobrevivir" y ampliar nuestro conocimiento del pensamiento de los hablantes de una lengua.

Un cordial saludo

Abraham Martín Pérez

Anónimo dijo...

Julia, fiologia hispánica

Abraham,llevas sin duda razón de qué es más difícil estudiar la ética en otra lengua que en nuestra lengua materna. Sin embargo, no creo que sea imposible comprender la visión propia de la realidad de los hablantes de otra lengua, eso es lo más curioso que existe!! Admito que muchas veces no lo comprendo, o solo creo que lo captaría y resulta que no, pero a lo largo del tiempo es posible.

En particular si te vas al pais donde se habla esa lengua, por ejemplo, en caso del inglés a inglaterra. Estuvieras rodeado por la lengua y la gente,y quizás allí, con el frio y bajo del cielo gries,quizas te encuentres de repente valorando al té de otra forma.^^

en general creo que aprender y comprender a un idioma (+cultura) es posible para cualquier persona.
Si yo puedo aprender una lengua extranjera, lo puede cualquiera, porque no tengo ningun talento con lenguas extranjeras (hay gente que tiene una facilitad enorme con ellas, es admirable!),pero lo que tengo es motivación,de alguna forma me atraen cosas codificadas, se puede descubrir tanto! Vale, no se puede decir que no sea frustrante a veces, pero así aprendes varias cosas a la vez, la lengua Y el manejo con frustraciones sin dejarlas dominar. jeje
En cuanto a estudiar la ética, creo que el caso ideal sería que leamos los textos filosoficos cada uno en su lengua original,(si,sé que es imposible que aprendo ruso solo para poder leer un texto filosofico) Porque sin duda, nos transmitiría mucho más de su espiritú.

Anónimo dijo...

Julia, filologia

Muy interesante el articulo de Victoria!
Estoy contigo en cuanto a que hablar una lengua extranjera no cambia nuestra esencia de repente, quizas no en el momento mismo en que pronunciemos las palabras, allí quizás uno solo observa que se sienta un poco distinto.
Pero si creo que mirar algo de varias perspectivas lingüisticas afecta a lo largo del tiempo nuestra opinión al fondo, como cualquier otra cosa que nos hace ver el mundo de forma distinta (libros, conservaciones,experiencias, vivencias…).

En cuanto a si hubiera sido lo mismo si hablasen italiano en Australia o si uno se iría a Inglaterra en lugar de Australia - no lo sé si esos cambios se producen más por la cultura que está reflejado por su lengua, o también por la estructura de la lengua misma… Creo que como son entretejido sería una combinación de los dos.
¿un Australia que habla italiano debe de ser un poco difernete que un Australia que habla inglés, no? ¿o como podrían expresarse en un italiano apasionante siendo tan relajados ? ^^
Y si, por la parte de inglaterra estoy segurra de qué visitar Inglaterra da otros impulsos, como tiene una cultura tan distinta (que también se refleja en la lengua xD, habra gente que se niega a llamar al australiano inglés.^^)

Qué piensas tú, ¿si hubieran hablado italiano en Belgica, hubiera sido lo mismo? ¿y crees que una experiencia en la Belgica francohablante se distingue a una en Francia o en la parte francohablante de Canada?

Al mismo tiempo supongo qué aunque la experiencia sea diferente en cada país/cada lengua, la influencia que tendrá depende del estado y si esta persona tenga algún enfoque especifico, de lo que quiere aprender.

Habrá gente que pensará que uno ya lleva un cierto “potencial” (no sé como expresarlo?) para desarrollarse de una forma o de otra forma independiente del país a que se vaya, solo a condición de irse a nuevos sitios. :)

¿creéis que hay paises/culturas que tienen más capacidad de influir que otros?

Abraham Martín Pérez dijo...

Hola a todos,

Como respuesta a Julia, me gustaría comentar que ella misma, a pesar de llevar varios años en España, se preguntará en multitud de ocasiones por qué los españoles actuamos de una manera, cuando ella actuaría de una forma completamente distinta.

En este sentido, considero que la ética en una lengua extranjera no te la puede enseñar otra persona (llámese profesor de inglés, profesor de alemán, etc.) sino que debe conocerla viajando al país en cuestión. Sin embargo, sigo pensando que es imposible llegar a conocer totalmente el pensamiento de los hablantes de un país, ya que este pensamiento se vería "contaminado" por el tuyo como hablante de tu lengua nativa.

Para concluir, sí estoy de acuerdo con Julia respecto a que debemos a los autores(no solo filosóficos) en su lengua original, pues, como correctamente argumenta, "nos transmitiría mucho más de su espiritú". Eso sí, como afirma Julia, cualquiera aprende ruso para leer a Dostievski.

Un cordial saludo

Abraham Martín Pérez. 2º de Filología Hispánica

Abraham Martín Pérez dijo...

Hola de nuevo,

Respecto al dilema del tren, me gustaría citar, en primer lugar, un fragmento del texto: "la implicación emocional de los individuos disminuye a medida que el discurso se hace en lengua extranjera".

Opino que esta menor implicación se debe a que no sentimos la misma empatía por los "personajes" del dilema si nos lo plantean en nuestra lengua o en otra. En efecto, creo que si nos plantean el dilema en nuestra lengua nativa, podemos pensar que el señor gordo podría ser nuestro amigo, familiar, etc. Por otro lado, si nos lo plantean en una lengua con la cual no estemos muy relacionados (pues solo conocemos lo fundamental para comunicarnos con ella), no empatizaremos con el señor gordo.

Este "distanciamiento emocional" se ejemplifica cuando estamos viendo las noticias de un atentado terrorista en Irak y al día siguiente nos hemos olvidado de una noticia. Sin embargo, si ese mismo atentado hubiese ocurrido en nuestra ciudad, probablemente, no lo olvidaremos al día siguiente. Que conste que es un ejemplo y no se me acuse de terrorista.

En definitiva, en mi opinión, cuanto más empaticemos con una lengua, mayor será el deseo de salvar al señor gordo.

Un cordial saludo

Abraham Martín Pérez. 2º Filología Hispánica

Francisco Javier Torres dijo...

Hola a todos, buenas tardes.

Como posible respuesta a lo que Abraham ha comentado sobre el tema del dilema del hombre, pienso que, como indicó Alejandro anteriormente, no existe un vínculo entre los problemas de tipo moral y la lengua.

Es por esto, por lo que considero que el hecho de sacrificar a un hombre para salvar a otros cinco no es una cuestión lingüística, sino, más bien, un problema moral en el que intervienen diferentes factores.

Vemos, por tanto, cómo en el caso de los participantes coreanos la decisión está condicionada por el contexto cultural.

De este modo, creo que la decisión que tome cada persona dependerá tanto de los contextos culturales, sociales, políticos como de su propia conciencia y su forma de actuar ante dicha situación.

Un cordial saludo.

Francisco Javier Torres Morales.

2º Filología Hispánica.








Francisco Javier Torres dijo...

Hola a todos, buenas tardes.

Como posible respuesta a lo que Abraham ha comentado sobre el tema del dilema del hombre, pienso que, como indicó Alejandro anteriormente, no existe un vínculo entre los problemas de tipo moral y la lengua.

Es por esto, por lo que considero que el hecho de sacrificar a un hombre para salvar a otros cinco no es una cuestión lingüística, sino, más bien, un problema moral en el que intervienen diferentes factores.

Vemos, por tanto, cómo en el caso de los participantes coreanos la decisión está condicionada por el contexto cultural.

De este modo, creo que la decisión que tome cada persona dependerá tanto de los contextos culturales, sociales, políticos como de su propia conciencia y su forma de actuar ante dicha situación.

Un cordial saludo.

Francisco Javier Torres Morales.

2º Filología Hispánica.








Abraham Martín Pérez dijo...

Hola a todos,

En contraposición con lo expuesto por Francisco y Alejandro, considero que la idea principal del artículo es que, dependiendo de la lengua en la que se plantee el dilema, una misma persona responde de una forma u otra.

Por otro lado, me gustaría comentar que esta entrada es un claro ejemplo de que no podemos clasificar o encasillar a unas personas por su lengua nativa. Es decir, hay una gran diversidad dentro de los hablantes de una misma lengua.

Efectivamente, aquí podemos ver como Alejandro, estudiante de historia, ha seleccionado el fragmento del artículo más relacionado con lo social y lo ha ampliado con datos históricos. Nosotros, como filólogos, nos hemos centrado en cómo la lengua influye en el conocimiento del mundo. De este modo, en mi opinión, podemos apreciar que hay una gran diversidad de factores (educación, pertenencia a una clase, lengua nativa, etc.) que influyen en nuestra manera de pensar.

Así pues, os pido vuestra opinión: ¿La educación que recibimos cada uno influiría en la respuesta al dilema?

Un cordial saludo

Abraham Martín Pérez. 2º Filología Hispánica

Marina Bonillo dijo...

Planteado este dilema, y teniendo en cuenta los resultados del estudio realizado por Albert Costa, podemos concluir que, indudablemente, a todo aquel que se le plantee el problema en una lengua extranjera tiene menos apego por la moral y optará por la decisión más, aparentemente, fácil que sería la de detener el vagón a costa de tirar al hombre gordo. Por el contrario, siempre atendiendo a los resultados arrojados por el estudio, al plantear el problema en una lengua nativa los hechos cambian, donde ya prevalecen los juicios morales, será, quizá, cuestión de arraigo a la lengua, ya que es la lengua con la que creces y con la que se forman los propios principios y valores que, sin duda, en este caso, influyen en la toma de decisiones.
En mi opinión, no creo que tenga que ver el lenguaje en el que se plantea el problema, quizá sea más cosa de principios y valores de tipo moral, como ejemplo el caso de los coreanos. Por lo que, a mi entender, no influye tanto la lengua, sea nativa o no, en la que se plantea el problema si no los principios y valores que cada uno haya adquirido y/o se le hayan inculcado. Sin embargo, si a un individuo se le expone dicho dilema en una lengua no nativa (dándose por supuesto que algún conocimiento de esta tiene que tener para entender el problema) instantáneamente tiende a traducirse al lenguaje nativo, por lo que el dilema al fin y al cabo, de manera indirecta, se entendería en un idioma nativo. Por tanto, en mi opinión, vuelve a "dar la razón" a que depende más de la moral, juicios y principios de cada uno que de la lengua en el que plantean el problema.
Marina Bonillo Gutiérrez, Segundo de Filología Hispánica.

Anónimo dijo...

Julia, Segundo de Filología Hispánica

Último mensaje para hoy..
Verdaderamente dudo qué el problema del vagón realmente puede revelar la actitud ética que uno tenga.
Puede verse como el problema de Jim puesto en práctica,
a lá dado un orden "Dame una conexión entre el experimento y el papel que toma el uso de una lengua extranjera.". Y lo hacemos, sin cuestionarnos si realmente tiene sentido.

¿hay pruebas de que aquí existe verdaderamente una conexión con la ética?
No sería posible que se trata aquí (como dice Hume) de "una conexión necesaria", es decir, una conexión innecesaria?

Una causa (lengua extranjera) y un efecto (acción de matar a 1 en lugar de 5),
una causa y un efecto que quizás solo están conectados en la imaginación de nuestra mente?

No me convence mucho el ejemplo, ni este, ni el de Jim, para ser honesta. Por eso no me referí antes a ellos.
Creo que las lenguas pueden tener influencia a nuestra manera de pensar y actuar.

Pero no creo que este "thought experiment" realmente puede relevar nuestra actitud ética. Una cosa es contestar a preguntas teóricas llevado hasta un extremo,y otra cosa es actuar en la práctica.

Viendo a éste Jim, conociendo a la gente que él mataría...¿es seguro que daríamos la misma contesta que en nuestra situación en la cual nos situamos tranquilamente enfrente de un ordenador (/o en la clase)?

En segundo lugar me parece un poco extremo todo, ¿es seguro que se revela nuestra ética a la hora de enfrentar una pregunta casi absurda como la de "Quieres matar a una o a cinco personas?"
Supongo que no queremos matar a nadie.
No nos dice mucho la contesta a esa pregunta, debe venir de un humano desesperado que no sabe qué contestar.
¿Cómo puede dar eso llave a la ética humana? ¿Quién determina que la ética solo se puede medir en situaciones extremas?
¿no ya se muestra en actos cotidianas?
pero quizás no sería suficiente sensacional. No solo los periodistas tienen que comer.
Un experimento así, también tiene el interés, quizás la necesidad de ganar atención.

La pregunta de "Es justo sacrificar un hombre para salvar cinco?"
Ya una sola vida es demasiado para perder. Si estamos de acuerdo con eso, no hace falta de preguntarse más.

Saludos, Julia

Jesús Gavilán 2º Filolofía Hispánica dijo...

En cuanto a la propuesta presentada, debo decir que no me parece realmente útil. No es necesario enseñar la ética en una lengua extrajera para tener un conocimiento más profundo de la misma. Es importante tener diferentes perspectivas que ayuden tanto al desarrollo del individuo como al de la sociedad, pero no creo que este sea el método más adecuado. Cada individuo entiende la ética de una forma personal que es independiente en cierta medida de la lengua. Es innegable la tremenda carga socio-cultural de la lengua, es la expresión del pensamiento de una sociedad, y por tanto la expresión de la ética. Sin embargo, el hecho de presentar al individuo la ética en una lengua diferente no permite la apreciación de una nueva perspectiva. Para conseguir esto, deberíamos enseñar la ética de diferentes culturas a través de la historia. Se abren nuevas puertas para la mente al comprender los motivos que impulsan el pensamiento de una sociedad.

En conclusión, si una persona reacciona de una forma diferente al presentar ante esta un problema en una lengua distinta a la materna y que además conoce, es porque esa persona ha establecido una relación emocional con otra cultura a través de la lengua. Por tanto si queremos enseñar la ética en una lengua extranjera debemos asegurarnos de que los receptores de esta enseñanza deban conocer tantas lenguas como éticas de distintas sociedades se quieran enseñar. Se consigue así, el desarrollo individual de una minoría - y no el de la sociedad -por la dificultad se enseñar una lengua extranjera a un gran número de personas. Por esto, opino que el método más útil para enseñar una perspectiva diferente de la ética es a través del estudio histórico y socio-cultural de una sociedad ajena a la nuestra.