martes, 5 de mayo de 2009

DISCURSO TERRORISTA



Los alumnos (y el profesor) de Historia del Pensamiento Ético-político tuvimos la oportunidad de ver la última obra de la Fura del Baus titulada "Boris Godunov". Quienes no la conozcáis podéis hacernos una idea aquí: http://www.youtube.com/watch?v=bhGa70kk-k4


El terrorismo ha sido y sigue siendo una forma de acción política, y fueron rusos sus primeros teóricos (supongo que su práctica es universal...) Es el caso de Netchaiev. Dice en su "Catecismo del revolucionario", de 1869:


"El revolucionario no se introduce en el mundo político y social, en el mundo llamado instruido, y sólo vive con la fe en su destrucción más completa y rápida. No es un revolucionario si siente piedad por algo de este mundo. Debe poder destruir las situaciones, las relaciones o a las personas de este mundo: todo y todos deben ser odiables por igual. Allá él si tiene ataduras familiares y lazos de amistad y amor; no es un revolucionario si esos lazos pueden frenar su mano. Siempre que el fin sea la destrucción sin piedad, el revolucionario puede, y con frecuencia incluso debe, vivir en la sociedad haciéndose pasar por lo que no es".


El anarquista Bakunin decía de Netchaiev en una carta de 1870: "es uno de los hombres más activos y enérgicos que he conocido jamás. Cuando se trata de servir a lo que él llama causa, no vacila ni se para en barras; y se muestra tan despiadado consigo mismo como hacia los demás. Ésta es la cualidad que más me ha atraído y que ha hecho que durante mucho tiempo buscara su alianza"

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Rocío Alamillos Álvarez

Para arrancar el tema me gustaría proponer ciertas cuestiones que salieron en el discurso de los protagonistas de la obra y que a mi parecer fueron de máximo interés. espero que así nos animemos a comentar la entrada:

¿Creéis que el fin justifica los medios? es muy popular la concepción de que a problemas desesperados medidas desesperadas, algo así parece que manifestaron los terroristas sobre el esecenario. ¿Existe un terrorismo piadoso? Parece que algunos de los terroristas no querían matar a nadie, al menos a priori, sólo querían utilizar el nombre y la forma del terrorismo para conseguir su objetivo: libertad.
¿Se puede conseguir la libertad con la dominación opresora? ¿sería lícito matar a algún terrorista si hubiese alguna oportunidad viable?. ¿Es justificable el egosímo frente a la puesta en peligro de toda una comunidad, es decir, vale más mi vida individual que intento salvar escapando por la ventana, o la vida del resto de gente que queda secuestrada dentro, corriendo el riesgo de aplicar represalias contra ellos?.

Tengo muchas más preguntas en la cabeza pero creo que si llegamos a un acuerdo sobre cualquiera de estas sería ya algo inaudito.

Mashey Shumey dijo...

Rocío has planteado deasiadas preguntas cuya respuesta engloba el ser y obrar humano, me quedaré con la primera, ¿el fin justifica los medios?
El hombre es en su esencia, siguiendo a Aristóteles, un ser finalista, esto es, tiene un principio teleológico, tiende hacia un fin.
Para llegar a este fin se deben emplear medios, otra condición de la naturaleza humana. Pero, suponiendo un fin bueno, ¿todos los medios son lícitos?
Encontramos aquí que la respuesta de la Filosofía moral es que no, Hay medios bueno y medios malos, actos buenos y malos. Y también encontramos las acciones de doble efecto, aquellas acciones cuyo fin es bueno, se emplean medios bueno, pero tiene consecuencias malas ¿son lícitos? Simpre y ciando se rechacen moralmente las cosecuencias negativas sí.
Bueno, ya seguiré en otra ocasión, de momento aquí tienes una respuesta rápida.

Sergio, que no se esconde, dijo...

El único fin al que está predestinado el hombre es, aunque no guste, la muerte. Todo lo demás, son medios disfrazados de fines para olvidar lo inevitable. He leído que a estos medios lo llaman los existencialistas, “saltos metafísicos”. Este nombre creo que es más bien un eufemismo de un término que me gusta más, esto eso:“huída metafísica”, e incluso mejor, “cobardía metafísica”.

Por otro lado, me gustaría saber QUÉ filosofía moral dice eso que Mashey Shumey asume como tan evidente. Quizás hablemos lenguajes diferentes.

Volviendo al tema del terrorismo, con miedo a ser denunciado por la SGAE, copio de la RAE.
terrorismo.
1. m. Dominación por el terror.
2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

Y curiosamente vemos que la definición ha sido modificada recientemente y la anterior era la siguente:

3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.

¿Por qué esta modificación? Mi humilde pero tajante opinión es que esa era la definición que ha sido manipulada para tachar a algunos grupos armados como terroristas, término cargado de significado negativo.

Si el fin de los actualmente denominados terroristas es infundir terror estaremos en lo cierto el llamarlos terroristas, sino es ese su fin, esa definición sería incorrecta.
Lo que yo considero, más bien, es que estos grupos terroristas están en una guerra que sólo ellos reconocen como tal. Hay dos bandos pero sólo uno es el beligerante. Sólo ellos se sienten agredidos por un grupo/país/estado/nación y este no reconoce tal agresión. Y normalmente la manipulación es tan grande y profunda que hasta las agresiones más directas y evidentes se disfrazan de acciones lícitas y las defensas a esas agresiones se tachan de terroristas. Ahora bien, si aceptamos como lícita la guerra, sería de hipócritas rechazar el “supuesto” terrorismo. Otra cosa es que a priori se condene la guerra. Como yo hago… aceptada esta todo está permitido.

Inés dijo...

A pesar de no haber visto la película, voy a atreverme a realizar un comentario sobre el terrorismo, pues Rocío ha planteado una serie de preguntas que me permite hacerlo.

El fin nunca justifica los medios. Una sociedad, para que funcione, debe de estar fundamentada en una serie de valores y pilares que organice y oriente la conducta de cada uno de los individuos. Por ello, el principal deber/derecho es el respeto por la vida misma. De este modo, los actos terroristas provocan que cualquier fin por el que se esté luchando pierda todo su derecho a ser escuchado. Por ejemplo, ETA reivindica la nacionalidad del pueblo vasco; para fundamentar la consecución de este objetivo, tratan temas como la exitencia de un reino que siempre fue independiente a España. Ya sea cierto o no (aunque yo discrepo de la existencia de tal reino), esta reivindicación pierde su derecho a ser escuchado en el momento en el que los terroristas se dedican a matar a personas. Hecho que me parece muy curioso, pues pretenden la libertad del pueblo vasco, pero se dedican a maltratar, estorsionar y, finalmente, matar a sus propios hermanos. Para mí, todo esto carece de sentido.

En resumen, para mi la libertad nunca podrá conseguirse mediante la dominación opresora ejercida a través del terrorismo. Para cambiar el sistema establecido, existen otros medios en el propio sistema. Ya sea mediante la afiliación a un partido político que nos represente, la convocatoria de huelgas, etc.

Por otra parte, no creo que sea ético matar a algún terrorista. En el momento en el que matamos a otra persona para defender la libertad y seguridad del resto de la sociedad (es decir, que por nuestros fines asesinamos), nos posicionamos en el mismo nivel que aquellos terroristas a quienes queremos combatir. Unas penas severas en la cárcel sería su mejor castigo; en concreto, yo estoy de acuerdo en la ejecución de condenas de por vida en la cárcel, ya que no creo que tengan derecho a vivir en sociedad.

Un saludo

Anónimo dijo...

Carmen.

Siguiendo como Sergio, con definiciones, diremos que la Convención de la ONU de 1937 “para la prevención y represión del terrorismo”, establece que son actos de terrorismo los "actos criminales contra un Estado o cuya finalidad sea infundir terror a personas individuales, grupos de personas o al público en general".

El proyecto de la Convención general sobre el terrorismo internacional, (2005) elaborado por la ONU, hace la siguiente definición de actos terroristas (artículo 2):

"Comete delito en el sentido de la presente Convención quien ilícita e intencionadamente y por cualquier medio cause:
 la muerte o lesiones corporales graves a otra persona o personas;
 daños graves a bienes públicos o privados, incluidos lugares de uso público, instalaciones públicas o gubernamentales, redes de transporte público, instalaciones de infraestructura o el medio ambiente;
 daños a los bienes, lugares, instalaciones o redes mencionados a que se hace referencia en el apartado precedente, cuando produzcan o puedan producir un gran perjuicio económico, si el propósito de tal acto es, por su naturaleza o contexto, intimidar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a hacer o dejar de hacer algo.

Esperemos que la controversia sobre la prohibición de utilizar la violencia indiscriminada por parte de agentes no estatales para alcanzar fines políticos, se solvente pronto y se llegue definitivamente entre los estados miembros a un acuerdo sobre la Convención General.

Porque algunos estados estiman que terrorismo es sólo aquel que a ellos les afecta, otros, permiten, financian, promocionan o aplauden actividades terroristas.... En fin, el problema de la definición de terrorismo está en que quiénes tienen que emprender el camino para su erradicación, con un cinismo indecente, emplean distintas varas de medir para catalogarlo.

No hay terrorismo malo, ni terrorismo bueno. No podemos ser tan hipócritas de aplaudir uno y denostar otro. Lo que hace igual a todos los terroristas es el método empleado para la consecución de sus objetivos. El terrorismo ya sea contra el estado, o venga del propio estado, es una actividad criminal que debe ser denunciada por toda la opinión pública y castigada y erradicada por el derecho internacional.
Porque implica violencia o amenaza de violencia contra personas civiles. No distinguen entre un blanco deseado y terceras personas. Sus ataques son indiscriminados y se ejercen para alcanzar un objetivo político que supuestamente no podría lograrse por medios legales y dentro del orden constitucional establecido. El propósito de los actos terroristas es aterrorizar a la población para crear unas condiciones que puedan favorecer su causa.
Un saludo.