viernes, 8 de marzo de 2013

Obsolescencia programada





 
fuente: pocket-lint.com
Una compra-venta es justa cuando las partes pueden saber perfectamente en qué consiste el acuerdo al que han llegado. En consecuencia el vendedor tiene la obligación moral de que el comprador comprenda qué es lo que está comprando. Esto hace que la obsolescencia programada plantee problemas éticos. La obsolescencia programada consiste en que el productor diseña intencionadamente el producto para que tenga una vida útil limitada. Por un lado, ya desde los años sesenta del pasado siglo, se advirtió del fomento del consumismo absurdo y el deterioro medioambiental que puede ocasionar la obsolescencia programada. El escritor norteamericano Vance Packard, en su libro de 1960 “Los fabricantes de basura”, decía irónicamente que en el futuro la “sociedad de la abundancia” (Cornucopia city) sería así: 


En Cornucopia City, tal como ya la veo, todos los edificios estarán hechos de un tipo especial de papel maché. Esas casas pueden romperse y reconstruirse al hacer limpieza en cada primavera y otoño. Los coches de Cornucopia están hechos de un plástico muy ligero que tiende a degradarse y que comienza a deshacerse si el coche ha circulado más de 7000 km […] las fábricas de Cornucopia City estarán situadas al borde de un principio, y el final de las líneas de ensamblaje puede sacarse por  la puerta delantera o por la del precipicio según sea la demanda del producto. 

Por otro lado, podría ser que la obsolescencia programada engañara el comprador. Tal como puede leerse con más detalle La Información.com:

“el Instituto Brasileño sobre Políticas y Leyes de Software (IBDI, por sus siglas en inglés) ha presentado una demanda colectiva contra Apple por "obsolescencia programada" en el iPad 4 con respecto al anterior modelo. El instituto cree que la compañía estadounidense ha llevado a cabo prácticas competitivas desleales debido a que las innovaciones técnicas del iPad 4 podrían haberse aplicado en el iPad 3.”


¿Crees que tiene razón el IBDI o Apple?
 

12 comentarios:

Sergio Castillejo dijo...

Estoy en total desacuerdo con aquellas empresas que hacen uso de la obsolescencia programada.
Todas ellas, siguiendo el modelo consumista en el que nos encontramos, fabrican mediante el uso de materiales defectuosos, productos que no duran ni la quinta parte de lo que deberían durar.
Las empresas, además de incurrir en un problema ético debido a que nos venden algo de por si defectuoso, incurren también en un problema medioambiental, ya que no tienen en cuenta que los recursos en nuestro planeta son finitos.
Lo triste de todo esto es que gran parte de la sociedad ha asumido como normal la obsolescencia programada: el tener que cambiar un teléfono móvil cada dos años, una impresora cada cierto nº de copias … se convierte en algo cotidiano.

María Dolores Sosa Gallego dijo...

Comparto totalmente la demanda colectiva del IBDI hacia Apple.
Considero que cada vez con mayor frecuencia, las empresas suelen llevar a cabo esta práctica de obsolescencia programada, puesto que supone garantizarse un consumo futuro "obligado" ya que se aseguran que el producto se deteriora y a causa de ello, se debe de sustituir por uno nuevo.
Una vez más, podemos observar que en ciertas empresas prima el objeto de ganar beneficio antes que la preocupación por la calidad del producto.
A pesar de ello, cabe la esperanza de que todo el mundo recapacite sobre la obsolescencia programada y a la hora de la compra, busque un producto de calidad llevando en cuenta dicho tema. En contra de ello, tal y como propone Sergio, la sociedad ha convertido como algo normal el tener que renovar ciertos productos cada cierto tiempo.

Sonia León Alcaide dijo...

Mi postura ante la obsolescencia programada es neutral.

Teniendo en cuenta que las empresas de tecnología utilizan máquinas y procesos muy desarrollados,el que fabriquen un producto haciéndolo de una forma ética supondría para ellas perder a esos clientes que ya han comprado ese producto, pues si durara tanto tiempo sus ventas descenderían notablemente.
Desde la perspectiva de las empresas la obsolescencia programada hace que se aseguren sus ventas futuras haciendo que permanezcan los puestos de trabajo, ya que si se actuara de forma ética el producto podría ser fabricado prácticamente por máquinas haciendo perder muchos trabajos, con la obsolescencia programada se mantendrían dichos puestos, por ello no veo del todo mal esta idea.

Desde el lado del consumidor, creo que se le está tomando como un ser sin voz ni voto puesto que tiene que asumir que cuando compre un objeto dentro de poco volverá a la tienda a comprarlo porque el anterior se rompió o tenía unas aplicaciones muy limitadas, perdiendo además dinero y tiempo el consumidor.

Por otro lado esta práctica está haciendo deteriorar el medio ambiente acortando la vida de numerosas materias primas que podrían ser utilizadas para otras cosas mucho más necesarias.

Isabel García dijo...

La obsolescencia programada resulta ser un fenómeno 'necesario' tal y como se concibe actualmente la sociedad y el consumo. Sin embargo, este 'programa' no es del todo el resultado de las empresas; también entra el juego el propio consumidor. El negocio tiene como objetivo <>. Quizá el consumidor debería plantearse si su objetivo es <> o <>.
La ciencia tecnológica avanza a pasos agigantados. Tu móvil de última generación quedará anticuado en un año (y esto ya es mucho tiempo). Si las empresas cumplen el objetivo mencionado anteriormente, la responsabilidad cae indirectamente sobre los consumidores.
El tema de la obsolescencia programada con respecto a materiales defectuosos es distinto al referido al avance tecnológico. Podemos remitirnos a productos tradicionales y cotidianos como son una bombilla o unas medias de nylon. Cuando la firma francesa Dupont lanzó sus medias de nylon eran tan fuertes que las mujeres de los años 60 no compraban más medias. Hoy día las mujeres empleamos medias de usar y tirar, prácticamente.
Dependiendo de las leyes establecidas con respecto a la introducción de innovaciones en los productos, tendrá razón el IBDI o Apple. En todo caso, yo planteo un giro al asunto, una reflexión al consumidor, que debería pensar hasta qué punto se convierte en necesario un iPad4 teniendo aún en buenas condiciones un iPad3.

Isabel García dijo...

*El negocio tiene como objetivo principal 'crear necesidades'. Quizá el consumidor debería plantearse si su objetivo es 'aceptar esas necesidades como propias' o 'valorar hastá que punto son 'necesarias''.

Sandra Fernández Cabello dijo...

En cuanto al caso en concreto considero que Apple no ha actuado de la mejor forma.
Desde mi punto de vista, en este caso en concreto, Apple no ha llevado a cabo en ningún momento un comportamiento ético, puesto que lanza el iPad 3 teniendo en su poder avances tecnológicos y nuevas aplicaciones, las cuales aplica posteriormente en el iPad 4.
Este no es desde luego el comportamiento que una empresa debe seguir, debido fundamentalmente a que una empresa internacional de dimensiones como las de Apple debe tener siempre claro cuáles son sus valores, y promover su comportamiento persiguiendo estos, y para una empresa de estas características es fundamental tener siempre en mente algo muy importante “la transparencia”, fundamentalmente hacia tus clientes, puesto que la empresa en gran parte es lo que es gracias a ellos.
Desde luego la estrategia seguida por Apple en este caso se puede tildar como una estrategia engañosa hacia sus clientes en todo caso, puesto que estos no conocen dicha información, es más no es sólo que no la conozcan sino que la empresa oculta esta información para obtener un mayor beneficio, ahora y después con la compra el nuevo iPad.
En cuanto a la obsolescencia tecnológica en general, tengo una opinión muy distinta, pues considero que hoy en día no podemos esperar que un artículo nos dure y esté a la moda como lo estaba en el pasado, puesto que vivimos un momento en el que existe un gran desarrollo tecnológico que deriva en enormes avances. Es más, considero que nos beneficia como país, puesto que en el fondo crecemos porque somos insaciables y esto hace crecer nuestro PIB, luego en el ámbito económico nos beneficia en todo caso.
Esto no exime que en concreto con el comportamiento llevado en el caso por Apple en el caso no esté de acuerdo, porque no es más el hecho de la obsolescencia tecnológica sino el comportamiento engañoso y la falta de transparencia e información que tiene hacia sus clientes.

Palmira Soriano Bernier dijo...

En mi opinión la tecnología es algo que debería estar disponible para toda la sociedad ya que es progreso y si solo una parte de la población progresa la demás se quedará atrás y esto seguirá aumentando las desigualdades que hay en el mundo.
Sobre la obsolescencia programa opino que si con la tecnología y avances que tenemos podemos hacer cosas que su duración sea infinita, como por ejemplo la bombilla infinita creada por Benito Muros, una bombilla ecológica, que no genera residuos y que permite ahorrarte un 92% de la factura de la luz, este autor también es el creador del movimiento Sin Obsolescencia Programada (SOP). Como este caso será muchos los productos que se puedan crear y que su duración sea infinita, al igual que habrá muchos más productos que sean perecederos y necesiten ser renovados y con los que las empresas pueden comerciar.
Yo creo que si se utilizará los recursos, que se utilizan para crear estos productos con obsolescencia programada, para crear otros productos más necesarios y eficientes para la sociedad las cosas podrían cambiar y no viviríamos en un mundo solamente basado en el consumo.

Silvia Jurado Gómez dijo...

Respecto al caso que se presenta, no estoy de acuerdo en la manera en la que Apple ha actuado, ya que considero que ha engañado a sus clientes vendiéndole un producto ya obsoleto y a sabiendas, cuando podían haber incorporado la tecnología que ya poseían en el iPad 3 y no seis meses después en el iPad 4 para obtener de esta forma mayores beneficios.

Con lo cual pienso que el comportamiento de Apple en este caso no es el correcto.

Respecto a la obsolescencia programada en general creo que si ésta no existiera quizás el avance tecnológico no hubiese sido tan grande y además este consumo beneficia a la economía de un país, haciendo que ésta no decaiga. Pero también es cierto que las empresas juegan con nosotros, los consumidores y que nos manipulan para que consumamos sin pensar y querer tener los últimos modelos de las cosas tirando lo que no queremos; y esto no es justo ni para nosotros, ni para los países donde se llevan las cosas que ya no queremos ni para el medio ambiente, ya que todo tiene un límite y los recursos no son infinitos.

Por todo ello creo que la respuesta de vivir en una sociedad con dicha obsolescencia programada la tenemos nosotros. De nosotros depende querer tener la última tecnología en nuestras manos aún sabiendo las consecuencias que ello conlleva o preferir cosas que sean más duraderas aunque no de última tecnología.

Marta Tena Ortiz dijo...

Comparto mi postura con la de la mayoría de mis compañeros en cuanto al caso en concreto, es decir creo que IBDI actuó bien en cuánto le compete, ya que dicha práctica como apunta mi compañero Sergio, se ha vuelto en algo que la sociedad lo ve como normal. Debido a la sociedad consumista en la que vivimos, se ve necesario cambiar de móvil, de equipos informáticos cada cierto tiempo debido a la obsolencia de la tecnólogía. Creo que para que la sociedad recapacitase sobre esta postura tendriámos que tomar todos conciencia de ello, y sobre todo las empresas deberían de actualizar sus productos sin que cambiasen tan a menudo para así poder evitar en cierta medida dicha obsolescencia programada.

Beatriz Malagón Serrano dijo...

Desde e punto de vista de la Responsabilidad social corporativa, que las empresas practiquen la obsolescencias programada no entra dentro de la misma puesto que supone un engaño para lucrarse.En referencia a quien tiene razón es cierto que hoy día sobre todo las empresas de nuevas tecnologías lanzan nuevos productos al mercado solo con ligeras mejoras, solo para que los consumidores consuman mucho más al pensar que su producto se ha quedado totalmente anticuado, cuando tan solo han realizado cambios insignificantes.

Virginia Cazalla González dijo...

Estoy totalmente en desacuerdo con la obsolescencia programada.

La obsolescencia programada es una de las alusiones empleadas en economía para ocultar numerosas prácticas repulsivas que sólo persiguen el beneficio de una minoría.

Los empresarios fabrican numerosos productos expresamente diseñados para que dejen de funcionar apenas se cumple la garantía, así tienen la siguiente compra asegurada del cliente, en definitiva, seguir aumentando su beneficio.

La motivación económica que los fabricantes tienen para elaborar productos con una vida útil limitada es incitar a los clientes a seguir comprando nuevas versiones de estos productos a medida que fallan o se rompen. Pienso que el mercado deberia de incentivar a los fabricantes que realizasen productos durables y por el contrario castigara a los que los hacen con vida limitada adrede.

Es una pena que esto este ocurriendo y cada vez más, no nos damos cuenta de que los escasos recursos del planeta se agotan y el medio ambiente se ve afectado por cantidad de residuos que deterioran la calidad de vida.

José Miguel Sánchez dijo...

En este tema se distinguen dos puntos de vista claramente identificados:
1º) Desde el punto de vista de la ética, la obsolescencia programada representa un problema, ya que aparte de no ofrecer todas las innovaciones técnicas disponibles para luego relanzar una mejora y así dar pie al consumismo, dichas prácticas conllevan un desgaste medioambiental importante. Por lo que se puede afirmar que la demanda contra Apple está más que justificada.
2º) Pero tenemos otro punto de vista, las empresas tienen libertad de distribuir la asignación y reparto de sus recursos y tecnologías de la forma que quieran, de modo que si creen que el ipad 3 se venderá igual de bien porque sigue siendo superior a otros productos competidores, puede comercializarlo, reservándose dichas innovaciones tecnológicas para el lanzamiento del ipad 4 cuando surja un producto competidor superior al ipad 3 y así asegurarse el porvenir de la empresa, no es más que una estrategia de la empresa. Ya hemos visto en muchas otras empresas que se quedan atrás por no estar al nivel de productos competidores como por ejemplo Nokia, sin embargo Apple va un paso por delante, aunque como he dicho en el primer punto de vista no con una estrategia que incorpora la ética precisamente, sino engañando al consumidor..